La primitiva iglesia de San Bartolomé de Sevilla se supone que estuvo situada en el lugar donde hoy se halla el convento de las Salesas, llamándose por entonces de San Bartolomé el Viejo, cuya existencia dataría de principios del siglo XV.
Hacia el año 1470 y tras la expulsión de los judíos, aquella antigua iglesia parroquial de San Bartolomé el Viejo sería trasladada a lo que era la sinagoga de la judería, cercana a la muralla urbana de Sevilla y ubicada entre la conocida Puerta de la Carne y la de Carmona. Para ello se harían obras de adaptación y ampliación, según se dice en distintos documentos de la época, denominándose entonces San Bartolomé el Nuevo. El culto católico quedó adaptado en el año de 1490.
Presbiterio y altar mayor.
En esta zona de la antigua judería de Sevilla existía por entonces un total de tres sinagogas; una de ellas estaba en el ámbito de lo que hoy es la plaza de Santa Cruz, que posteriormente fue parroquia y desapareció a principios del siglo XIX; otra estuvo ubicada en la actual iglesia de Santa María la Blanca, y finalmente la tercera, situada en parte de lo que hoy es la parroquial de San Bartolomé.
Debido a su avanzado estado de deterioro, y tras distintas reformas realizadas durante el siglo XVII y principios del XVIII, aquella segunda iglesia de San Bartolomé el Nuevo fue finalmente derribada en el año 1779.
Para la construcción de un nuevo templo en ese lugar no se tuvo en cuenta la propuesta presentada por el arquitecto diocesano Pedro de Silva, que pretendía conservar los muros del edificio anterior y levantar columnas interiores para completar la estructura, por demasiado costosa. Por ello se plantea un nuevo proyecto con trazas del también arquitecto Antonio Matías de Figueroa, realizándose las obras bajo la dirección de otro arquitecto, José Echamorro. Tras sucesivas intervenciones de otros maestros, y aunque la fábrica del templo estaba concluida en 1796, la inauguración final se llevó a cabo en el año 1800.
En este Templo estan enterrados los restos de Luis Montoto y Bartolomé Esteban Murillo... y bautizado Miguel de Mañana...
Os dejo con otras fotografia que pude hacer de un exterior...
Un beso desde la orilla del rio para tod@s y deseandoles una feliz feria...

















